Se buscan gerentes para el día después de mañana; 60/40 las medidas de la derrota (cuatro de cuatro)

Publicada originalmente el 28 de Octubre , 2007                                  Por José Soriano elmosquito.gif
librarie_sud.gifObjeto de deseo, el conocimiento en su formato de transporte, la información, debe pasar de ser un bien que es posible esconder bajo la alfombra por funcionarios de línea, restringiendo su uso e impidiendo su tránsito y distribución, a otro en el que “adquiere valor” sólo en caso de convertirlo en un bien distribuido, puesto a disposición de la sociedad para que le permita definirse, “con conocimiento”, a partir de relaciones sociales libres e informadas alrededor de las cuales se pueda organizar. Esto son principios básicos y esenciales para tener un buen gobierno.

Mi primer puesto de gerente lo estrené en París, en la librería Sud (que mientras duró el trámite de habilitación se llamó “El quilombo del negro”) en el 15° Arrdt.. Recién llegado comenzaba mi largo y difícil aprendizaje administrativo. No es tarea fácil, lo aseguro. Lindos tiempos aquellos, mientras hacía science po y trabajaba también como periodista, me permitió aprender el funcionamiento de la burocracia y los partidos de mi segundo país. Desde entonces mucha agua ha corrido bajo el puente y me ha tocado como consultor internacional conocer y trabajar con (a veces al interior de) muchos gobiernos en varios países. Como ocurre con Buenos Aires, en Francia, Dios atiende en París y los funcionarios públicos forman parte de una élite sensible y dependiente de la política y de sus propios egos. ¿En casa como andamos ?

Allá en Francia, son formados en la exclusiva Ècole nationale dadministration, ENA, la escuela de posgrado de la que egresan los cuadros administrativos y desde donde nace una red de influencias y amistades que recorre desde la política, pasando por la burocracia, hasta las empresas y los medios de comunicación. En el gobierno de Alfonsín se intentó, con poco éxito, crear algo similar. Dio como resultado el mitológico cuerpo de élite de los AG, Agentes Gubernamentales muy disputados aún hoy. La mitología en Francia dice que allá vivimos en una meritocracia, cuando en realidad como en todos lados se trata de una plutocracia.

Francia: la escuela del poder es el título de un excelente artículo de La Nación publicado hace unos meses, donde se revela el exclusivismo de los graduados de la esa alta escuela y cómo ellos han alimentado la falta de transparencia en los negocios del Estado en Francia. Escrito por Katrin Bennhold y traducido por María Elena Rey, muestra la importancia de las influencias en el último escándalo de corrupción, que involucró a ministros y ex ministros, a funcionarios de inteligencia, jueces, ejecutivos y hasta a Chirac, todos conectados de una u otra manera. (enlace corto: http://www.lanacion.com.ar/807676)

GERENTES SE BUSCAN; ¿Por qué fracasa el talento?
Mochila de plomo es la que recibe cualquier gerente que deba ingresar en la gestión pública. Tendrá seguramente mayores desafíos y muchos menos recursos que en la empresa privada, le pagarán por ello un sueldo tres a cinco veces inferior, y estará actuando bajo sospecha y con poca o nula cooperación del resto de funcionarios que son de carrera.

¿Por qué, entonces, hay tanta gente no preparada que desea ocupar esos puestos?

Sería un milagro que un buen profesional aceptara un cargo público, con el temor a actuar bajo la vigilancia de pacata de los funcionarios que han llegado como la resaca (restos, patrullas perdidas de otra época que han llegado a su máximo grado de ineficiencia y por eso son directores), la falta de rendición de cuentas de, climas laborales deficientes, falta de infraestructura, ausentismo, burocracia extrema, pasilleo y grupos de presión internos, políticas contrapuestas, y una gran diversidad de grupos interesados que exigen satisfacción inmediata a intereses que suelen ser contradictorios.

Y sin embargo algunos hay. Me consta que existen muchos otros expertos administradores y talentosos profesionales en América Latina que gustosamente se comprarían el pleito si fuera posible recuperar un horizonte que fuera común a todos.

No llegan porque tienen talento. Pocas veces los dejan llegar, porque la gran mayoría de los gerentes públicos de América Latina son designados por clientelismo político, y suelen carecer de las competencias mínimas indispensables para enfrentar cualquier desafío con algún éxito.

El problema es el día antes y el día después de mañana. El día antes, al igual que ocurrió con los candidatos y las listas, la corporación política se pondrá de acuerdo en cuantos puestos públicos le toca a cada uno. Lo harán explícita o implícitamente, pero nadie hablará de ello.

El día después de mañana(las elecciones habrán concluido), signo de los tiempos todos por igual iniciarán los ritos de reparto del mezquino botín. Poco generosos, pelearán por las oficinas, los escritorios, las ubicaciones. El baile de los vampiros en todas las reparticiones oficiales mientras con sorna y sacrificio los verdaderos funcionarios públicos se preguntan cuando se iniciará la profunda reforma estructural del Estado que todos prometen desde hace años. Entonces los que quedan, la línea, iniciará su camaleónica adecuación y la carrera entre manotazos y codazos por quedar bien con la nueva administración y hacer que esta dependa de ellos exclusivamente. Una ecuación en la que todos perdemos sin remedio.

Los políticos saben que en esas circunstancias es imposible lograr cualquier objetivo razonable de las políticas que prometen, y sin embargo…

No sorprende a nadie, ni a propios ni a extraños, que los fracasos de estas reformas indispensables se produzca parcial o totalmente. Hipócritas, la mayoría mira para otro lado o cambia de tema sin profundizar.

De todos modos, de la mano de patrullas perdidas, gente con vocación y pocos medios sigue por inercia acumulando desarrollos, que nadie les agradece, en capas geológicas.

Existen éxitos contundentes, como puede ser la modernización y desarrollo de la AFIP, que ha encontrado una ejemplar sinergia entre el poder político y el puramente profesional. También el Servicio de Impuestos Internos de Chile (SII), donde hoy el contribuyente encuentra su declaración de impuestos pre-manufacturada en Internet, con todos sus ingresos ya controlados por el Fisco, o los sistemas electrónicos de compras gubernamentales Compranet (en México) y Chilecompras, o algunas reformas de los procesos penales.

¿Cuáles son los ingredientes críticos para el éxito en este tipo de reformas?

Como ya es evidente y aplicado en la mayoría de los países, lo primero es la decisión política. Luego está la necesidad de apostar a la inteligencia, la innovación y el verdadero conocimiento. En términos de gestión se trata en todos los casos de agregar valor.

La aplicación concreta de un plan de Gobierno Electrónico – a los que yo prefiero llamar procesos de reforma del Estado, innovación y convergencia- en cualquier país de la región tiene, al igual que en todo el mundo, varios obstáculos que vencer. El primero es pensar en términos de una política de Estado de largo plazo, y sobre todo alejarse de las presiones de los modelos que impulsan los organismos internacionales y de los brillos efímeros que aportan los fuegos fatuos de la moda tecnológica.

Se debe:

  • Establecer estándares nacionales y la metodología de creación y aplicación que aseguren la interoperabilidad nacional y subnacional;
  • Promocionar (cacarear un poco más) las mejores soluciones de servicios de gobierno-e puestos en línea a partir de la satisfacción del ciudadano;
  • Identificar y analizar el costo de puesta en marcha, producción y mantenimiento, de los servicios de gobierno-e;
  • Proveer las bases de un marco que permita medir el impacto y el comportamiento de los servicios de gobierno-e; y
  • Producir un análisis económico del impacto de las aplicaciones de gobierno-e que incluyan el concepto de valor;

Lo que se ha realizado en países que llevan más tiempo en esta aventura de innovar la administración pública y que han invertido sumas impensables para nuestra región puede servirnos de referente, pero nosotros deberíamos construir nuestros propios modelos nacionales de aplicación de TIC (a las que personalmente prefiero llamar tecnologías de Innovación y Convergencia). Parece que el Perú está dando los primeros pasos en la buena dirección apostando a la educación.

Tal vez porque sus programas de gobierno-e se iniciaron antes, y seguramente porque invirtieron muchos recursos, Dinamarca, Finlandia, Irlanda, Alemania, Inglaterra y Francia, más generalmente en toda la Comunidad Europea, también diversos estados de los Estados Unidos, han dado entidad y una enorme importancia a modernizar e incorporar el concepto de “valor” del conocimiento.

Objeto de deseo, el conocimiento en su formato de transporte, la información, debe pasar de ser un bien que es posible esconder bajo la alfombra, restringiendo su uso e impidiendo su tránsito y distribución, a otro en el que “adquiere valor” sólo en caso de convertirlo en un bien distribuido, puesto a disposición de la sociedad para que le permita definirse, “con conocimiento”, a partir de relaciones sociales libres e informadas alrededor de las cuales se pueda organizar. Esto son principios básicos y esenciales.

Por ello es que es posible observar cómo los planes de “gobierno-e” europeo utilizan eficientemente la capacidad tecnológica para medir los proyectos de la administración de manera precoz, en su etapa de planificación, modelar su ejecución y auditarlos en tiempo real una vez producido su lanzamiento.

El concepto de valor público, lejos de excluirlos, asume que los ciudadanos tienen la capacidad y la libertad para expresar sus preferencias si están bien informados, formados y con conocimiento respecto a las actividades y resultados de la Administración Pública.

El concepto de valor público lejos de excluirlos, asume que los funcionarios públicos deben ser revalorizados consultándolos, formándolos en la búsqueda del ahorro, la eficiencia y en el servicio al ciudadano, todos como parte de un mismo sistema que los contiene. Nada nuevo, pero novedoso.

Se trata de recrear una relación transparente y distribuida entre ciudadano y gobierno, cuyo aspecto central es la capacidad de las administraciones y los administradores para orientar su trabajo hacia lo que más importa a los ciudadanos, y prestarles los servicios correspondientes que requiere. Lo nuevo está en que el funcionario y el ciudadano son consultados y su opinión es tomada en cuenta de verdad.

Sólo así la ciudadanía percibirá que sus gobiernos generan valor público, por lo que apreciarán al gobierno-e y su eficacia, pues sabrán que la aplicación de tecnologías innovadoras son capaces de incrementar la cantidad de valor público que suministra la administración. El objetivo de esta situación es mejorar la calidad de vida, ser más efectivos en la provisión de servicios públicos, contar con una mejor capacidad de respuesta, y por supuesto consolidar la gobernabilidad.

Para entenderlo bien se trata de incorporar, junto a otro buen número de innovadoras reformas estructurales, los conceptos de ahorro, valor y rentabilidad pública incorporando a la gestión de lo público, algunos principios exitosos de la gestión empresarial.

Este tipo de reforma es políticamente difícil de lograr por el rechazo de partidos, gremios y directivos institucionales en razón de sus intereses corporativos, por ello es necesario, urgente, gestar un acuerdo en el que participen todos los sectores involucrándose profundamente.

Como cualquier otro tipo de actividad humana, lo necesario antes que nada son objetivos y decisión, paciencia, mucho trabajo, talento y capacidad de innovación para crear nuestras propias soluciones a partir de nuestros problemas y no de recetas.

ANEXOS:

Trabajo, Consumismo y Nuevos Pobres

Para Bauman el éxito del trabajo como actividad humana, que sirve de sustento para el sistema de acumulación capitalista se debió al establecimiento de una ética del trabajo que reafirmo los mecanismos para el acervo del ejercito de reserva de trabajadores. Esta ética libro una lucha por establecer al trabajo como una actividad virtuosa y necesaria y sancionar al no trabajo dentro del ámbito de perspectivas de las personas. “la cruzada por la ética del trabajo era la batalla por imponer el control y la subordinación. Se trataba de una lucha por el poder en todo, salvo en el nombre; una batalla para obligar a los trabajadores a aceptar, en homenaje a la ética y a la nobleza del trabajo, una vida que ni era noble si se ajustaba a sus propios principios de moral.” (Bauman, 2000: 21).

Sin embargo la ética del trabajo perdió la eficacia que otrora había permitido la cooperación voluntaria al modelo de explotación capitalista, es entonces cuando el ejercito de reserva de trabajadores pasa a convertirse en simples consumidores expuestos al mercado, el consumo pasa a ser en la segunda modernidad el método eficaz para incentivar el trabajo y la reproducción del sistema.

Un consumidor es insaciable, nunca se compromete, su satisfacción es instantánea, está expuesto siempre a nuevas tentaciones, aunque siempre cree que no ejerce más que un libre ejercicio de voluntad. El consumo es una actividad individual, solitaria, aunque se puede reunirse par consumir, no deja de serlo; el consumo (el deseo y la libertad de elegir) determina la escala social a ocupar, el dinero o capital pasan a segundo termino; se pasa de la ética a la estética ya que ésta premia las más intensas experiencias y la elección constante, a cada momento.

Desde el enfoque de la ética del trabajo el trabajo humaniza, es una actividad moral e igualitaria por excelencia; desde el examen estético el trabajo es desigual (subraya al trabajo por vocación ‘aventurero’ del trabajo por necesidad ‘aburrido’, se convierte sólo en una cuestión de satisfacción estética; en tal caso el trabajo por vocación sólo está destinado a unos pocos, y no es más que una farsa fingida. Ser pobre en una sociedad regida por la ética del trabajo era una aberrante grosería; cargarle a los pobre su pobreza gracias a su falta de disposición al trabajo y por lo tanto su inmoralidad y degradación personal, lo que provoca su castigo ante el pecado, es uno de los últimos servicios de la ética del trabajo a la sociedad de consumidores.

En la nueva estética del consumo la clases que concentran las riquezas pasan a ser objetos de adoración y los nuevos pobres son aquellos que son incapaces de acceder al consumo y a la novedad del sistema capitalista. Para alcanzar los placeres de una vida normal, se necesita dinero y los pobres se encuentran ante un escenario de consumo rapaz y con la incapacidad de solventar los estándares del consumo “nada calmara el dolo de la inferioridad evidente” (ZygmuntBauman, 2000: 67)

—————

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s