Pase toda la semana trabajando en el Brasil en un proyecto regional. Una vez mas me doy cuenta que la interacción con los colegas de otros países es sumamente importante pues da la dimensión de los proyectos y nos permite cotejar nuestra visión con la de los demás. Pero en ese escenario asusta y desmotiva ver como en la Argentina, incluso en la arena internacional, se consolida impunemente un comportamiento que tiene como única propuesta no colaborar, mantener el kiosko y sembrar la desconfianza en el otro. Aunque ello signifique que el país pierda. Es una gran pena.
¿Cuál es el rasgo particular inherente a nuestra cultura que hace complicado el trabajo en equipo? ¿Es el individualismo arraigado en el núcleo de nuestra identidad? Sin descartar esa posibilidad, pensar en factores múltiples interconectados nos permite acercarnos a una explicación razonable.
El trabajo y la vida en grupo requieren de la confianza entre sus miembros. Es a partir de esta base como se puede acceder a otro nivel, necesario para el trabajo en común: el descentramiento de sí mismo. El proceso de descentramiento de sí mismo compromete la fianza hacia los demás. Abandonar el egocentrismo en un grupo requiere seguridad en sí mismo, una experiencia práctica en actividades en grupo y confianza hacia los otros participantes. Las rupturas asentadas en la desconfianza interrumpen la necesaria continuidad para el conocimiento mutuo, la reciprocidad y la modificación de los errores pasados. Digamos que lo que se necesita es tiempo para la interiorización de los otros y placer por el mismo proceso del hacer en común.
Una de las tareas mas importante de la promoción o desarrollo de la sociedad de información está en crear capacidades. Por eso mismo no creo que haya que tener una actitud resignada, de aplicadores. Por el contrario creo que debemos atrevernos a pensar en grande, en un futuro de desarrolladores y creadores de valor, pero que sólo es posible si aprendemos a trabajar en equipo.







Llamar nativos digitales a quienes ayudan a instalar en los hogares desde el DVD hasta la cuenta en Gmail de los inmigrantes digitales no es ya una novedad.
Las alumnas del liceo Juanita Fernández Solar de Recoleta tienen acceso a utilizar notebooks. Foto: Gustavo Ortiz, El Mercurio
El ministro de Economía y Coordinador Gubernamental de Tecnologías de Información , Alejandro Ferreiro, presentó la nueva Estrategia Digital, que contiene la definición de la política pública dirigida consolidar el avance y desarrollo de las tecnologías de información y comunicación (TICs) en el país. El secretario de Estado explicó que la Estrategia Digital 2007-2010 es una carta de navegación que involucra al Estado, el sector privado y la ciudadanía, y viene a complementar y organizar las iniciativas para el uso de las TICs que hoy ponen a Chile a la cabeza de Latinoamérica en el tema.




