La propuesta de Pablo E. Chacón en el prestigioso blog argentino “La lectora provisoria”, generó un extenso debate y en los comentarios la sangre casi llegó al río. Tema espinoso si los hay hablar de la trata de niños, prostitución infantil y paidofilia. Podemos constatar que no siempre lo que se discute tiene que ver con lo que pasa subyacentemente. Unos dejamos aflorar los tabúes personales y otros los políticos, los de moral, los culturales y hasta los sicológicos e históricos para finalmente darnos cuenta que en realidad, salvo en matar a los culpables, todos estamos mas o menos de acuerdo. Pero es difícil sobreponerse a una conversación donde todos aportamos diversos puntos de vista que enriquecen la opinión pero pensando que todos son lo mismo y a veces que invalidan lo dicho por el otro. ¿esto pasa sólo aquí?
Como ocurre en muchos otros debates, este transcurre en varios planos simultáneos y en cada uno de ellos revuelve el dedo en la llaga de muchos tabúes sociales, religiosos, culturales y también personales. Este último nos enfrenta a los padres con la actitud a tomar si a nuestras hijas les pasa algo así.






“Patanes, no soporto a los patanes”.